Cadenas, cuero,
ropa de red, esposas, látigos y sometimiento. Al video de Real Love no le
faltaba ningún elemento para hacerlo erótico, que fue lo que planearon hacer
desde un primer momento. Daigo era el protagonista, siendo prisionero de una
dominatriz, que lo obligaba a tomar leche de un plato sin cuchara, que lo tenía
esposado para hacerle lo que quisiera y él debía dejarse hacer. Akihide y Shinpei
serían otros prisioneros de aquella mujer, quien los tenía como diversión para sacarlos
a jugar cuando se le antojara. Claro que, como pasa en la mayoría de las
filmaciones de series de televisión y videos musicales con este tipo de
escenas, los actores quizás sientan “algo más” que los lleve más allá de lo que
la cámara pide.
No era como si Daigo
y Akihide jamás hubieran tenido algún acercamiento; de hecho, en varios de sus
conciertos habían estado muy cerca y las fans habían comenzado a creer que eran
una de esas bandas que hacían “fanservice” para deleite de su público. A diferencia
de los conciertos en vivo, cuando era apenas un acercamiento y luego cada uno seguía
por su lado, la filmación del video los obligaba a hacer una y otra toma de ese
beso que quedaría grabado, y ambos estaban nerviosos.
Poco a poco,
fueron perdiéndole el miedo al beso, lo intentaron una y otra vez hasta que
estuvieron conformes con la filmación, e incluso Daigo pidió si podían hacer
una toma extra. En el medio de la filmación, el vocalista dejó escapar que
deberían dejar la cámara filmando luego de la que canción terminase para que él
y Akihide se siguieran besando, y elegir las mejores imágenes e incluirlas en
el video. Al escuchar eso, la tercera pata de la banda, Shinpei, quien estaba
sentado detrás de las cámaras viendo cómo sus dos amigos intentaban besarse sin
reírse, tuvo una idea. Claro que necesitaban terminar de filmar aquel video ese
día, por lo que no dijo nada hasta que el trabajo estuvo terminado.
- Oye, Daigo! -,
le dijo Shinpei, mientras miraban cómo había quedado la toma final. – De verdad
pareces estar disfrutando esto, eh? -, bromeó.
- Pero claro,
Shinpii! -, respondió alegremente Daigo. – Ya lo tengo a Aki-sama a mis pies!
Claro que esta
broma pasó desapercibida para Daigo, quien no se imaginaba lo que le esperaba
al finalizar el trabajo de aquel día.
- Buen trabajo a
todos, está todo terminado! -, se escuchó gritar al director por su megáfono. –
Los extras ya pueden retirarse y la banda puede volver a sus camarines.
Habiendo escuchado
esto, cada integrante se dirigió a la habitación privada que tenía preparada
para cambiarse y volver a ponerse ropas normales. En el trayecto entre el set
de filmación y el pasillo donde se encontraban los vestidores, los tres
integrantes fueron riendo y bromeando sobre lo bien que la habían pasado
durante esa filmación y que, aunque estaban algo cansados, había sido un gran
día y había resultado en un gran video.
- Aah, qué
cansancio! -, suspiró Daigo, al llegar a su camarín y lanzarse de espaldas
hacia el gran sillón que había contra una de las paredes. De repente, escuchó
tres golpes a la puerta: - Sí, quién es? -, preguntó. Definitivamente diría que
se estaba cambiando si era su manager para apurarlo.
- Soy Shinpei! -,
se escuchó al otro lado de la puerta.
- Shinpi, pasa!
Shinpei entró
alegremente a la habitación, cerrando la puerta detrás de sí.
- De verdad te
pasaste hoy, eh? -, dijo bromeando. – Quedó muy real el beso con Akihide!
- Fue muy
divertido, Shinpi! -, respondió Daigo, también con una sonrisa. – Aunque debo
admitir que me costó mucho hacerlo, no podía parar de reírme!
- Se notaba! Yo los
veía desde las pantallas y me partía de la risa!
Luego de algunas
bromas de ida y vuelta por parte de ambos, Shinpei comenzó a ponerse serio,
pero no lo suficiente como para que Daigo pudiera darse cuenta.
- De verdad se te veía
muy compenetrado allí adentro… -, comenzó Shinpei.
- Bueno, no podía
hacer otra cosa, Shinpi. Si no me concentraba, comenzaba a reírme de nuevo y
arruinaba la toma -, se excusó Daigo.
- Ahora… Qué
pasaría si Akihide se te abalanzara en la vida real tal como tú te le
abalanzaste en la filmación? -, inquirió, dejando deslizar un pequeño tono de
broma lleno de seriedad.
- Eh? -, los ojos
de Daigo se abrieron con sorpresa, al notar que su amigo estaba extrañamente cerca
suyo al preguntarle eso.
Shinpei dejó de
lado cualquier indicio de humor para acercarse todavía más a Daigo para
contestarle:
- Eso mismo que te
dije, Daigo. Qué pasaría si se te lanzara así como tú te lanzaste? Qué harías?
Daigo no sabía
qué responder, se había quedado sin palabras, como pocas veces en la vida le había
sucedido. Simplemente, se quedó con la vista fija en Shinpei, quien no le
sacaba los ojos de encima, recorriendo todo su cuerpo con la mirada.
- Shinpei, qué… No
te entiendo, qué quieres decir…? -, atinó a decir.
Tomando la cara
de Daigo con una mano, y pasando la otra por encima de la camiseta de red que
el vocalista todavía llevaba puesta, Shinpei le respondió:
- Que qué quiero
decir? Pues eso mismo, qué harías si otro chico se te lanza para besarte? -, preguntó,
sin dejar quieta la mano que bailaba por el pecho de Daigo, pasando por debajo
de su camiseta y comenzando a acariciar su pecho.
Daigo se sonrojó
inmediatamente, frente al suave roce de
las fuertes manos de Shinpei, sin saber exactamente cómo responder a eso. Inesperadamente
y sin poder controlarlo, un pequeño gemido escapó de su boca cuando su amigo
comenzó a juguetear con su pezón,
sujetando con más fuerza su cara frente a la de él.
- Bueno, sí así es
el asunto… -, comenzó a decir Shinpei, mientras se acercaba peligrosamente a la
cara de Daigo, - Déjame hacer lo que vine a hacer.
Sin darle tiempo
a responder, Shinpei pegó sus labios contra los de un sorprendido Daigo, quien
se quedó paralizado por unos segundos, antes de reaccionar y separarse.
- Shi-shi-shiiiinpi,
qué estás haciendo?! -, exclamó con un fuerte suspiro, ya que la mano de su
amigo jamás había dejado de pasear por su pecho.
- A decir verdad,
verlos a ustedes dos besarse ha despertado algo en mí, y quería probar qué se
sentía besar a otro chico -, intentó explicarse, apartándose de Daigo y
quitando sus manos de donde las tenía.
Realmente, Daigo no
sabía qué pensar: por una parte, era un gran shock lo que había hecho Shinpei,
pero por otra parte… Besaba verdaderamente bien, y además sabía dónde debía
tocarlo para hacerlo sentir placer. Mientras deliberaba dentro de su cabeza,
levantó la mirada para encontrarse con un Shinpei apenado de sus acciones, con
la cabeza gacha y la cara del mismo color rojo intenso de la cinta que habían
usado en la filmación del video para taparle los ojos.
- Espera, no te
pongas así! -, exclamó Daigo, al notar la expresión de su amigo. – Debo admitir…
que realmente tienes muy en claro lo que quieres, eh?
- Ah? -, Shinpei estaba
totalmente sorprendido.
- Bueno… -, esta
vez fue Daigo quien se mostraba avergonzado, - Has venido a mi camarín así sin
más y lograste besarme y que no pudiera defenderme…
- Lo sien--! -,
las palabras de Shinpei quedaron truncas ante la interrupción de Daigo:
- Déjame terminar.
No quiero decir que haya sido malo, sólo que fue inesperado. Me avergüenza decir
esto pero… besas muy bien, Shinpii -, dijo Daigo, agachando la cabeza.
Esta vez fueron
los ojos de Shinpei los que se volvieron redondos de la sorpresa, tanto por las
palabras de Daigo como por el beso que recibió a continuación. Sin poder creer todavía
lo que estaba sucediendo, respondió enérgicamente a aquel beso que había estado
esperando hacía un tiempo ya. Después de todo, él siempre se había ido con Akihide,
y ahora sentía que, de alguna manera, le había ganado a su compañero guitarrista.
Shinpei volvió,
casi sin quererlo, a pasar su mano por debajo de la camiseta de red de Daigo,
quien respondía a sus toques con respiraciones agitadas y espasmos al ser
tocado en lugares especialmente sensibles. Para cuando tomó conciencia de lo
que estaba haciendo, una de sus manos ya se encontraba en la cintura del
pantalón de cuero de Daigo, donde notaba una creciente presión.
- Whoa, de verdad
debe gustarte lo que hago -, dijo Shinpei, medio bromeando y medio sorprendido
de la reacción física de Daigo.
- Sshh, no digas
nada -, dijo Daigo, poniendo un dedo sobre la boca de Shinpei.
Daigo realmente
sonaba agitado, pero al ser tocado, comenzó a hacer lo mismo con la parte baja
de Shinpei, la cual pudo notar que se encontraba en las mismas condiciones. Luego
de ese cruce de toques, ambos se dieron cuenta de que lo que estaban haciendo y
de que realmente lo estaban disfrutando.
Todo sucedió en
un flash para ambos, ninguno supo exactamente qué hicieron o cómo lo hicieron,
pero sus besos y roces fueron volviéndose cada vez más intensos, la ropa
comenzó a volar por toda la habitación, dejándose puestos únicamente los
accesorios utilizados para el video. Shinpei tenía puestas dos pulseras de
grueso cuero, a las que Daigo se sujetó cuando Shinpei tomó sus manos para
sostenerlo contra el sillón. A su vez, Daigo tenía puesto un collar con una
cadena, de la que Shinpei tironeó para acercarlo hacia sí y besarlo aún más.
Acostado en el
sillón, empujado hacia abajo por un Shinpei fuera de control, Daigo disfrutaba
de la situación: si bien besar a un hombre no era nada nuevo, ser tocado de
aquella manera por uno sí era una experiencia nueva y la estaba disfrutando al
máximo.
- Realmente te
parece bien esto? -, preguntó Shinpei, deteniéndose por un momento y tomando
control de la situación.
- Siempre tienes
que decir algo, eh Shinpei?! -, Daigo parecía algo molesto. – Si me pareciera
mal, no te diría que la crema que usan para darle brillo a mi rostro se
encuentra en el segundo cajón de aquel mueble y que vayas a buscarla para
completar esto.
Shinpei sonrió
con toda su cara, mientras besó suavemente a Daigo antes de levantarse de aquel
sillón para ir a buscar lo que le había dicho. Una vez que hubo alcanzado el
pote, cubrió sus dedos con algo de crema para poder comenzar a masajear la zona
posterior de Daigo; si bien nunca había hecho eso con un chico, se imaginó que
era el mismo proceso que con una mujer (y eso sí sabía cómo hacerlo).
- Estás bien? -,
preguntó preocupado, al ver las expresiones de Daigo.
- No te pero-cupes…
Sólo que… se siente algo extr—Ah!
Shinpei se dio
cuenta que había tocado un punto sensible de Daigo, por lo que siguió masajeándolo
mientras pasaba su lengua por el pecho de su compañero. Daigo comenzó a
respirar fuertemente y emitir algunos gemidos en respuesta a los movimientos de
Shinpei.
- Lo siento, no
puedo contenerme! -, exclamó Shinpei, antes de levantar la cadera de Daigo para
ponerla a la misma altura que la suya.
Shinpei sabía
perfectamente cómo manejar esa situación: comenzó por entrar despacio dentro de
Daigo, quien lanzaba constantes gemidos ante las embestidas de Shinpei, quien a
la vez, masajeaba su parte delantera para no dejar de darle placer. Una vez que
hubo entrado completamente, Shinpei comenzó a aumentar la velocidad y la fuerza
de sus entradas, lo que hacía que ambos se fundieran en un placer extremo, que
los llevó rápidamente al límite.
- Dai… No pue-do
más! -, gritó Shinpei entre exhalaciones agitadas.
- Sigue, sigue, no
pares! -, Daigo no pudo más que decir esto ante lo que estaba sintiendo.
Shinpei sintió un
gran alivio cuando pudo descargar dentro de Daigo, que a su vez ya había hecho
lo propio en la mano de su compañero que no había dejado de tocarlo en ningún
momento.
Exhaustos, se
recostaron sobre el sillón para retomar su ritmo de respiración normal. Cerca de
cinco minutos después, resonaron unos golpes a la puerta: era, esta vez sí, el
manager, preguntándole a Daigo si le faltaba mucho y si sabía dónde estaba Shinpei.
- Está aquí
conmigo, vino a alcanzarme mi teléfono que había quedado en su mochila, en un
momento salimos -, respondió, intentando sonar lo más natural posible. Afortunadamente,
sus camarines estaban conectados, por lo que Shinpei podría ir rápidamente a
buscar su ropa y cambiarse antes de salir del camarín.
Mirándose a los
ojos, ambos sonrieron y suspiraron ante lo que acababan de hacer. Se acomodaron
un poco las cabelleras en el baño, luego de lavarse los restos de crema que les
habían quedado en la cintura, y salieron a buscar al manager, que los estaba esperando
para retirarse del lugar.
El videoclip de Real
Love fue un absoluto éxito, tanto en las
ventas como en las actuaciones que realizaban en los conciertos en vivo. Lo único
que cambió fue el hecho de que tanto Daigo como Shinpei sintieran un especial
cariño por esa canción cada vez que la escuchaban en algún comercial de sus
recitales o ellos mismo cuando la practicaban. Si bien Daigo seguía besándose
con Akihide, nunca lo hacía sin antes dirigirle una mirada cómplice a Shinpei,
quien sonreía y daba todo de sí en el solo de guitarra que le tocaba en aquella
canción.
Para toda la
gente, Real Love sería “la canción donde Daigo besa al guitarrista”, sin saber
que la verdad fue que hizo mucho más con su guitarrista, sólo que no con el que
ellos creen.
Oshe~ me ha encantado el fic me gustaría leer más de BREAKERZ son realmente grandiosos y es la primera vez que leo de Shinpei :3 es lo máximo debes seguir escribiendo porfis estos tres realmente son amor y es hermoso que sean conocidos por la comunidad hispanohablante... Mil gracias por el fic ;)
ResponderEliminarAy, muchas gracias! ^_^
EliminarAcá hay un montón de historias de BRZ, mirate las que quieras! Además, Shinpei es mi preferido, asique hay varias de él tanto ShinDai como ShinAki :3
Me encanto tu fic la verdad soy partidaria del daigo x Akihide pero me encanto
ResponderEliminarSigue asi que me encata como escribes n.n