25 de septiembre de 2014

Real Love: Detrás de Escena

Cadenas, cuero, ropa de red, esposas, látigos y sometimiento. Al video de Real Love no le faltaba ningún elemento para hacerlo erótico, que fue lo que planearon hacer desde un primer momento. Daigo era el protagonista, siendo prisionero de una dominatriz, que lo obligaba a tomar leche de un plato sin cuchara, que lo tenía esposado para hacerle lo que quisiera y él debía dejarse hacer. Akihide y Shinpei serían otros prisioneros de aquella mujer, quien los tenía como diversión para sacarlos a jugar cuando se le antojara. Claro que, como pasa en la mayoría de las filmaciones de series de televisión y videos musicales con este tipo de escenas, los actores quizás sientan “algo más” que los lleve más allá de lo que la cámara pide.
No era como si Daigo y Akihide jamás hubieran tenido algún acercamiento; de hecho, en varios de sus conciertos habían estado muy cerca y las fans habían comenzado a creer que eran una de esas bandas que hacían “fanservice” para deleite de su público. A diferencia de los conciertos en vivo, cuando era apenas un acercamiento y luego cada uno seguía por su lado, la filmación del video los obligaba a hacer una y otra toma de ese beso que quedaría grabado, y ambos estaban nerviosos.
Poco a poco, fueron perdiéndole el miedo al beso, lo intentaron una y otra vez hasta que estuvieron conformes con la filmación, e incluso Daigo pidió si podían hacer una toma extra. En el medio de la filmación, el vocalista dejó escapar que deberían dejar la cámara filmando luego de la que canción terminase para que él y Akihide se siguieran besando, y elegir las mejores imágenes e incluirlas en el video. Al escuchar eso, la tercera pata de la banda, Shinpei, quien estaba sentado detrás de las cámaras viendo cómo sus dos amigos intentaban besarse sin reírse, tuvo una idea. Claro que necesitaban terminar de filmar aquel video ese día, por lo que no dijo nada hasta que el trabajo estuvo terminado.

- Oye, Daigo! -, le dijo Shinpei, mientras miraban cómo había quedado la toma final. – De verdad pareces estar disfrutando esto, eh? -, bromeó.
- Pero claro, Shinpii! -, respondió alegremente Daigo. – Ya lo tengo a Aki-sama a mis pies!
Claro que esta broma pasó desapercibida para Daigo, quien no se imaginaba lo que le esperaba al finalizar el trabajo de aquel día.
- Buen trabajo a todos, está todo terminado! -, se escuchó gritar al director por su megáfono. – Los extras ya pueden retirarse y la banda puede volver a sus camarines.
Habiendo escuchado esto, cada integrante se dirigió a la habitación privada que tenía preparada para cambiarse y volver a ponerse ropas normales. En el trayecto entre el set de filmación y el pasillo donde se encontraban los vestidores, los tres integrantes fueron riendo y bromeando sobre lo bien que la habían pasado durante esa filmación y que, aunque estaban algo cansados, había sido un gran día y había resultado en un gran video.
- Aah, qué cansancio! -, suspiró Daigo, al llegar a su camarín y lanzarse de espaldas hacia el gran sillón que había contra una de las paredes. De repente, escuchó tres golpes a la puerta: - Sí, quién es? -, preguntó. Definitivamente diría que se estaba cambiando si era su manager para apurarlo.
- Soy Shinpei! -, se escuchó al otro lado de la puerta.
- Shinpi, pasa!
Shinpei entró alegremente a la habitación, cerrando la puerta detrás de sí.
- De verdad te pasaste hoy, eh? -, dijo bromeando. – Quedó muy real el beso con Akihide!
- Fue muy divertido, Shinpi! -, respondió Daigo, también con una sonrisa. – Aunque debo admitir que me costó mucho hacerlo, no podía parar de reírme!
- Se notaba! Yo los veía desde las pantallas y me partía de la risa!
Luego de algunas bromas de ida y vuelta por parte de ambos, Shinpei comenzó a ponerse serio, pero no lo suficiente como para que Daigo pudiera darse cuenta.
- De verdad se te veía muy compenetrado allí adentro… -, comenzó Shinpei.
- Bueno, no podía hacer otra cosa, Shinpi. Si no me concentraba, comenzaba a reírme de nuevo y arruinaba la toma -, se excusó Daigo.
- Ahora… Qué pasaría si Akihide se te abalanzara en la vida real tal como tú te le abalanzaste en la filmación? -, inquirió, dejando deslizar un pequeño tono de broma lleno de seriedad.
- Eh? -, los ojos de Daigo se abrieron con sorpresa, al notar que su amigo estaba extrañamente cerca suyo al preguntarle eso.
Shinpei dejó de lado cualquier indicio de humor para acercarse todavía más a Daigo para contestarle:
- Eso mismo que te dije, Daigo. Qué pasaría si se te lanzara así como tú te lanzaste? Qué harías?
Daigo no sabía qué responder, se había quedado sin palabras, como pocas veces en la vida le había sucedido. Simplemente, se quedó con la vista fija en Shinpei, quien no le sacaba los ojos de encima, recorriendo todo su cuerpo con la mirada.
- Shinpei, qué… No te entiendo, qué quieres decir…? -, atinó a decir.
Tomando la cara de Daigo con una mano, y pasando la otra por encima de la camiseta de red que el vocalista todavía llevaba puesta, Shinpei le respondió:
- Que qué quiero decir? Pues eso mismo, qué harías si otro chico se te lanza para besarte? -, preguntó, sin dejar quieta la mano que bailaba por el pecho de Daigo, pasando por debajo de su camiseta y comenzando a acariciar su pecho.
Daigo se sonrojó inmediatamente, frente al  suave roce de las fuertes manos de Shinpei, sin saber exactamente cómo responder a eso. Inesperadamente y sin poder controlarlo, un pequeño gemido escapó de su boca cuando su amigo comenzó a juguetear con su pezón,  sujetando con más fuerza su cara frente a la de él.
- Bueno, sí así es el asunto… -, comenzó a decir Shinpei, mientras se acercaba peligrosamente a la cara de Daigo, - Déjame hacer lo que vine a hacer.
Sin darle tiempo a responder, Shinpei pegó sus labios contra los de un sorprendido Daigo, quien se quedó paralizado por unos segundos, antes de reaccionar y separarse.
- Shi-shi-shiiiinpi, qué estás haciendo?! -, exclamó con un fuerte suspiro, ya que la mano de su amigo jamás había dejado de pasear por su pecho.
- A decir verdad, verlos a ustedes dos besarse ha despertado algo en mí, y quería probar qué se sentía besar a otro chico -, intentó explicarse, apartándose de Daigo y quitando sus manos de donde las tenía.
Realmente, Daigo no sabía qué pensar: por una parte, era un gran shock lo que había hecho Shinpei, pero por otra parte… Besaba verdaderamente bien, y además sabía dónde debía tocarlo para hacerlo sentir placer. Mientras deliberaba dentro de su cabeza, levantó la mirada para encontrarse con un Shinpei apenado de sus acciones, con la cabeza gacha y la cara del mismo color rojo intenso de la cinta que habían usado en la filmación del video para taparle los ojos.
- Espera, no te pongas así! -, exclamó Daigo, al notar la expresión de su amigo. – Debo admitir… que realmente tienes muy en claro lo que quieres, eh?
- Ah? -, Shinpei estaba totalmente sorprendido.
- Bueno… -, esta vez fue Daigo quien se mostraba avergonzado, - Has venido a mi camarín así sin más y lograste besarme y que no pudiera defenderme…
- Lo sien--! -, las palabras de Shinpei quedaron truncas ante la interrupción de Daigo:
- Déjame terminar. No quiero decir que haya sido malo, sólo que fue inesperado. Me avergüenza decir esto pero… besas muy bien, Shinpii -, dijo Daigo, agachando la cabeza.
Esta vez fueron los ojos de Shinpei los que se volvieron redondos de la sorpresa, tanto por las palabras de Daigo como por el beso que recibió a continuación. Sin poder creer todavía lo que estaba sucediendo, respondió enérgicamente a aquel beso que había estado esperando hacía un tiempo ya. Después de todo, él siempre se había ido con Akihide, y ahora sentía que, de alguna manera, le había ganado a su compañero guitarrista.
Shinpei volvió, casi sin quererlo, a pasar su mano por debajo de la camiseta de red de Daigo, quien respondía a sus toques con respiraciones agitadas y espasmos al ser tocado en lugares especialmente sensibles. Para cuando tomó conciencia de lo que estaba haciendo, una de sus manos ya se encontraba en la cintura del pantalón de cuero de Daigo, donde notaba una creciente presión.
- Whoa, de verdad debe gustarte lo que hago -, dijo Shinpei, medio bromeando y medio sorprendido de la reacción física de Daigo.
- Sshh, no digas nada -, dijo Daigo, poniendo un dedo sobre la boca de Shinpei.
Daigo realmente sonaba agitado, pero al ser tocado, comenzó a hacer lo mismo con la parte baja de Shinpei, la cual pudo notar que se encontraba en las mismas condiciones. Luego de ese cruce de toques, ambos se dieron cuenta de que lo que estaban haciendo y de que realmente lo estaban disfrutando.
Todo sucedió en un flash para ambos, ninguno supo exactamente qué hicieron o cómo lo hicieron, pero sus besos y roces fueron volviéndose cada vez más intensos, la ropa comenzó a volar por toda la habitación, dejándose puestos únicamente los accesorios utilizados para el video. Shinpei tenía puestas dos pulseras de grueso cuero, a las que Daigo se sujetó cuando Shinpei tomó sus manos para sostenerlo contra el sillón. A su vez, Daigo tenía puesto un collar con una cadena, de la que Shinpei tironeó para acercarlo hacia sí y besarlo aún más.
Acostado en el sillón, empujado hacia abajo por un Shinpei fuera de control, Daigo disfrutaba de la situación: si bien besar a un hombre no era nada nuevo, ser tocado de aquella manera por uno sí era una experiencia nueva y la estaba disfrutando al máximo.
- Realmente te parece bien esto? -, preguntó Shinpei, deteniéndose por un momento y tomando control de la situación.
- Siempre tienes que decir algo, eh Shinpei?! -, Daigo parecía algo molesto. – Si me pareciera mal, no te diría que la crema que usan para darle brillo a mi rostro se encuentra en el segundo cajón de aquel mueble y que vayas a buscarla para completar esto.
Shinpei sonrió con toda su cara, mientras besó suavemente a Daigo antes de levantarse de aquel sillón para ir a buscar lo que le había dicho. Una vez que hubo alcanzado el pote, cubrió sus dedos con algo de crema para poder comenzar a masajear la zona posterior de Daigo; si bien nunca había hecho eso con un chico, se imaginó que era el mismo proceso que con una mujer (y eso sí  sabía cómo hacerlo).
- Estás bien? -, preguntó preocupado, al ver las expresiones de Daigo.
- No te pero-cupes… Sólo que… se siente algo extr—Ah!
Shinpei se dio cuenta que había tocado un punto sensible de Daigo, por lo que siguió masajeándolo mientras pasaba su lengua por el pecho de su compañero. Daigo comenzó a respirar fuertemente y emitir algunos gemidos en respuesta a los movimientos de Shinpei.
- Lo siento, no puedo contenerme! -, exclamó Shinpei, antes de levantar la cadera de Daigo para ponerla a la misma altura que la suya.
Shinpei sabía perfectamente cómo manejar esa situación: comenzó por entrar despacio dentro de Daigo, quien lanzaba constantes gemidos ante las embestidas de Shinpei, quien a la vez, masajeaba su parte delantera para no dejar de darle placer. Una vez que hubo entrado completamente, Shinpei comenzó a aumentar la velocidad y la fuerza de sus entradas, lo que hacía que ambos se fundieran en un placer extremo, que los llevó rápidamente al límite.
- Dai… No pue-do más! -, gritó Shinpei entre exhalaciones agitadas.
- Sigue, sigue, no pares! -, Daigo no pudo más que decir esto ante lo que estaba sintiendo.
Shinpei sintió un gran alivio cuando pudo descargar dentro de Daigo, que a su vez ya había hecho lo propio en la mano de su compañero que no había dejado de tocarlo en ningún momento.
Exhaustos, se recostaron sobre el sillón para retomar su ritmo de respiración normal. Cerca de cinco minutos después, resonaron unos golpes a la puerta: era, esta vez sí, el manager, preguntándole a Daigo si le faltaba mucho y si sabía dónde estaba Shinpei.
- Está aquí conmigo, vino a alcanzarme mi teléfono que había quedado en su mochila, en un momento salimos -, respondió, intentando sonar lo más natural posible. Afortunadamente, sus camarines estaban conectados, por lo que Shinpei podría ir rápidamente a buscar su ropa y cambiarse antes de salir del camarín.
Mirándose a los ojos, ambos sonrieron y suspiraron ante lo que acababan de hacer. Se acomodaron un poco las cabelleras en el baño, luego de lavarse los restos de crema que les habían quedado en la cintura, y salieron a buscar al manager, que los estaba esperando para retirarse del lugar.

El videoclip de Real Love  fue un absoluto éxito, tanto en las ventas como en las actuaciones que realizaban en los conciertos en vivo. Lo único que cambió fue el hecho de que tanto Daigo como Shinpei sintieran un especial cariño por esa canción cada vez que la escuchaban en algún comercial de sus recitales o ellos mismo cuando la practicaban. Si bien Daigo seguía besándose con Akihide, nunca lo hacía sin antes dirigirle una mirada cómplice a Shinpei, quien sonreía y daba todo de sí en el solo de guitarra que le tocaba en aquella canción.
Para toda la gente, Real Love sería “la canción donde Daigo besa al guitarrista”, sin saber que la verdad fue que hizo mucho más con su guitarrista, sólo que no con el que ellos creen.

3 comentarios:

  1. Oshe~ me ha encantado el fic me gustaría leer más de BREAKERZ son realmente grandiosos y es la primera vez que leo de Shinpei :3 es lo máximo debes seguir escribiendo porfis estos tres realmente son amor y es hermoso que sean conocidos por la comunidad hispanohablante... Mil gracias por el fic ;)

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    1. Ay, muchas gracias! ^_^
      Acá hay un montón de historias de BRZ, mirate las que quieras! Además, Shinpei es mi preferido, asique hay varias de él tanto ShinDai como ShinAki :3

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  2. Me encanto tu fic la verdad soy partidaria del daigo x Akihide pero me encanto
    Sigue asi que me encata como escribes n.n

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