El show de Daigo
había transcurrido con total normalidad, hasta que, inesperadamente, al final
invitó a Akihide y a Shinpei a cantar una canción de Breakerz todos juntos, en
una suerte de reunión improvisada arriba del escenario. Todo era alegría y
felicidad en el festival de Zepp Tokyo, las sonrisas podían verse a donde
quiera que se mirase, tanto en el público como arriba del escenario. La banda,
reunida, tocó Bunny Love con las orejas características arriba de sus cabezas,
y luego se retiraron a los camarines, sin antes hacer una gran reverencia ante
el público que los ovacionaba a más no poder.
Akihide, quien había
tenido un camarín para él solo, pidió al personal de Zepp que lo dejara volver
a entrar al mismo, para poder esperar a que Daigo se quitara la ropa y el
maquillaje del show. Después del éxito que había sido su festival, los organizadores
de Zepp no podían hacer menos que dejar entrar a Akihide y a Shinpei al camarín
del primero, e incluso se ofrecieron a llevarles algunas bebidas, las cuales
ellos aceptaron agradecidos.
- Puedes creerlo,
Aki? Era Daigo, DAIGO el que cerraba el festival, y nosotros no lo sabíamos!-
dijo exultante Shinpei, apenas se hubieran retirado los del staff de Zepp que
les habían llevado las bebidas.
- De verdad que no
me lo esperaba, fue una gran jugada organizativa de Zepp. Quizás por eso el
público de hoy era tan grande, ellos sabían lo que podía suceder, no crees?
Discutieron el
tema durante algunos minutos, cuando la puerta del camarín se abrió
bruscamente, para dar paso a la figura de Daigo, vestido con ropas normales (o
lo que él consideraba normales: un pantalón marrón ajustado, una camisa de
animal print y un chaleco por encima, sin olvidar los guantes, sin los cuales
no salía a ninguna parte).
- Chicos!-,
exclamó Daigo con una amplia sonrisa, -a que no se esperaban que los hiciera
subir, eh? Perdonen si fue improvisado, pero es que sólo de verlos ahí, me
entraron tantas ganas de volver a hacer cuanto menos un tema juntos! Salió genialtástico,
no creen?!
Daigo no había
perdido ni una pizca de la energía que siempre tuvo al hablar de música, y
mucho menos había perdido la costumbre de inventar palabras cuando sentía que
no encontraba la correcta para expresar lo que pensaba.
- Whoa, este es el
camarín de Akie?! Nunca había estado en tu camarín, qué ordenado que lo has
dejado eh!-, continuó luego de cerrar la puerta y comenzar a inspeccionar las
cajitas y estantes que tenía el camarín, -A que el de ustedes es mucho peor, eh
Shinpii? Al ser tantos chicos, deben dejarlo bastante desastroso después de
cada show- dijo entre risas.
Ambos guitarristas
se miraban: detrás de los anteojos de Shinpei, podía notarse que le brillaban
los ojos de la alegría que le desbordaba por todos los poros; mientras que los
ojos de Akihide reflejaban, si bien alegría, también curiosidad por su ex
compañero de banda y lo que lo había impulsado a invitarlos a tocar juntos
nuevamente. Pero esa curiosidad se disipó rápidamente cuando Daigo, sin
dejarlos meter un comentario, les dijo que había ordenado que una camioneta los
pasara a buscar para llevarlos a su cuarto de hotel para poder charlar en paz. Si
bien él vivía en Tokyo, había alquilado algunas habitaciones en un lujoso hotel
del centro para poder estar más cómodo junto a sus músicos el día antes del
show, y además para poder solucionar inmediatamente cualquier percance que
pudiera sucederles.
El hotel Teito era el elegido por importantes compañías y
empresarios para llevar a cabo sus conferencias y fiestas, o para alojar a
invitados internacionales que estarían en el país únicamente por algunos días. La
banda descendió de la camioneta polarizada que los había transportado desde
Zepp hasta allí y se dirigieron directamente a la habitación que Daigo tenía
reservada. Aunque, en el camino, se cruzaron con alguien que, según Akihide,
era un gran escritor.
- Oye Shinpii, no
te parece que aquél es Usami Akihiko-sama?-, preguntó en voz baja Akihide.
- Quién?!
- Usami-san, el
novelista!
- Bueno, pues debo
admitir que no leo demasiadas novelas, prefiero leer revistas sobre música o
deportes-, respondió Shinpei con una sonrisa avergonzada.
- Oigan, oigan,
qué están hablando por lo bajo? Quiero saber!-, interrumpió Daigo.
- Pues no creo que
lo conozcas, pero creo que esa persona es un gran novelista, de quien se dice
que también escribe novelas BL, aunque no hay certeza sobre eso.
- BL?!-
respondieron al unísono Daigo y Shinpei.
- Ssshhhh!-, los
calló Akihide, -basta, en la habitación les cuento mejor. Ahora silencio que
puede escucharlos!
El camino a la
habitación continuó en silencio, dado que no querían llamar demasiado la atención
de los huéspedes y tampoco querían molestar a quienes estaban durmiendo,
después de todo ya era entrada la noche cuando arribaron al hotel. Justo antes
de entrar a la habitación 1120, Akihide se dio cuenta de que se había olvidado
el celular en la camioneta. Se disculpó con sus amigos y salió corriendo hacia
el ascensor. En realidad, se había quedado con la intriga de saber si realmente
era Usami Akihiko a quien se habían cruzado anteriormente, y quería volver a la
recepción del hotel para ver si él todavía estaba allí y cerciorarse. Antes de
bajar al estacionamiento para buscar su celular en la camioneta, pasó por el
hall de entrada y, efectivamente, allí estaba esa persona.
- Usami Akihiko-sama?,-
preguntó tímidamente Akihide, situándose detrás de él.
- Sí?-, le
respondió aquél, con aire de intriga.
Akihide no podía
creerlo, uno de sus escritores preferidos estaba ahí frente a él y pensó que
así debían de sentirse los fans cuando conocían a sus ídolos.
Luego de una
breve conversación sobre literatura y halagos de parte de Akihide hacia Usami,
apareció un muchacho de unos veinte años, buscando al novelista:
- Ah, Misaki! Por
aquí! Discúlpeme, Satou-san, pero debo retirarme. Muchas gracias por esta
conversación y hasta luego-, dijo antes de retirarse de la mano de ese tal “Misaki”.
Akihide hizo una
reverencia, le agradeció por su tiempo y esfuerzo, y lo miró mientras se
alejaba. Luego de perderse brevemente en sus pensamientos, recordó que su
celular seguía en la camioneta (la cual esperaba que todavía no se hubiese
retirado del estacionamiento) y agradeció por un momento el habérselo olvidado,
ya que gracias a eso había podido conocer a Usami.
Mientras iba de
camino hacia el estacionamiento, recordó lo que le había dicho a Daigo y
Shinpei, acerca del tipo de literatura que Usami solía escribir: “se dice que
también escribe novela BL”. Luego de verlo salir con ese chico de la mano,
definitivamente se podría decir que, en caso de escribir novelas de ese estilo,
los paparazzis se le tirarían encima; de modo que comprendió que Usami
prefiriera el anonimato con respecto a esas novelas.
Por suerte, el
conductor de la camioneta todavía no se había retirado del estacionamiento del
hotel, por lo que pudo recuperar fácilmente su teléfono celular. Luego de
agradecerle por esperar, Akihide volvió hacia el ascensor del hotel para
dirigirse al piso once del mismo, donde estaban sus dos amigos esperándolo. Mientras
hacía ese recorrido, ese chico Misaki volvió a su mente… Quizás fuera un buen
tema de conversación para comentarle a Daigo y Shinpei cuando llegara a la habitación,
y de esa manera sacar un tema que hacía ya un tiempo que tenía guardado muy
dentro suyo…
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